VOLVIENDO A CASA

En este blog hablaremos de una historia muy conocida, la del hijo prodigo, pero nos centraremos en Lucas 15:18-20 que dice:

18 Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.

19 Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros.

20 Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.

 

Pero, ¿QUE ES UNA PARÁBOLA?

UNA PARABOLA ES LA COMPARACIÓN ENTRE UNA HISTORIA TERRENAL QUE PRETENDE MOSTRARNOS UNA ENSEÑANZA ESPIRITUAL.

Cuando meditamos en esta parábola podemos ver que Jesús habla de un padre y sus dos hijos.

¿En dónde vivián los dos hijos?  Con su padre, lo podemos ver en los primeros versículos de la historia cuando menciona que se va lejos; lo que nos lleva al resultado de que la historia es para los hijos de DIOS, aquellos que están dentro de su camino. Entonces es una historia para nosotros, traigamos a la actualidad la historia del hijo prodigo en comparación de nosotros y como hasta el día de hoy aún existen hijos pródigos, en los caminos de Dios.

Empecemos, todo comienza con una DECISIÓN, la decisión del hijo menor, era emanciparse, quería libertad, no quería depender ni rendir cuentas a nadie, quería probar cosas nuevas, no quería seguir encerrado en su casa trabajando; y lo logro. Dice la biblia que el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes. No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente. Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle. Las decisiones son algo fundamental en la vida de las personas en el día podemos llegar a tomar de 250 a 2500 decisiones y muchas de estas pueden conducirnos a cosas que no agrandan a nuestro Padre Celestial tal como las decisiones que tomo aquel hijo. Tus decisiones y las mías nos pueden estar llevan al pecado y podemos pensar que son muy pequeñas, pero van tornándose cada vez más y más grandes.

 

Hasta que nuestras decisiones nos llevan a una SITUACIÓN.

¿Como era la situación de aquel joven después de haber cumplido sus decisiones?

 

La Biblia nos menciona que fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos. Y él deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba. Una situación deprimente, después de ser un hijo de un padre acaudalado, sin faltarle algún bien, sin necesidades, a ser un hombre que deseaba comer la comida de los animales; sin embargo, así es la situación de un hijo de Dios que se aparta o de alguien que esta dentro de una iglesia, pero no vive lo que escucha. En el camino de la vida tenemos dos opciones que tomar, la primera es el camino ala vida eterna y la segunda a la perdición; en ¿cuál estamos hoy?

Aquel joven medito en la situación y en las decisiones que había tomado, y dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros. El ya no pensaba regresar como un hijo, pero tampoco quería Seguir batiéndose con los cerdos. Pero cuando regresa con su padre lo recibe con un abrazo y lo restaura como su hijo, y de esa misma manera es nuestro Padre Celestial el esta presto para recibirnos si le hemos fallado. Este punto se llama Arrepentimiento y es cuando hacemos ese cambio de rumbo, cuando íbamos hacia la perdición cuando nuestra vida va en caída libre, pero nos damos cuenta que Dios es nuestra única solución.

En conclusión, cuando estamos en el lodo o cuando hemos caído tenemos dos opciones como el hijo prodigo, la primera y más fácil es quedarnos en el lugar donde estamos, seguir deseando la comida de otros ósea las bendiciones que otros tienen, ensuciarnos más del pecado o pararnos y reconocer de manera sincera todo lo que hemos hecho y volver a casa donde el Padre nos está esperando para hacernos sus hijos una vez más. Y tu que esperas para volver a casa.

Dios te bendiga

Entradas creadas 20

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicaciones relacionadas

Comienza escribiendo tu búsqueda y pulsa enter para buscar. Presiona ESC para cancelar.

Volver arriba